viernes, 26 de agosto de 2011

Know Your Enemy: Capítulo 4


Capítulo 4: “Here i go again”.


Mi historia de vida parece un giro constante en 360 grados, ya que siempre vuelvo al mismo punto de partida. De nuevo en un aeropuerto. El asunto me está cansando, estoy decidida a no irme de Estados Unidos, por lo menos por un largo tiempo.

Bueno, la cosa que me preocupa es donde llegar, no podría llegar directo donde Perla, ya que de seguro a esta altura ya me ha olvidado, ni menos volver con Billie y Karen ya que sería una desfachatez. Llamaré a Belén cuando llegue, de seguro me aceptará en su casa, ya que es independiente y vive sola, espero que todavía lo sea.

Estoy aburrida, mirando cámaras ocultas, que parece que es el único material audiovisual que tiene este avión de mala muerte. No me causa ninguna gracia. Tan aburrido estaba que caigo dormida. La azafata me despierta antes de aterrizar, llego una vez más a Estados Unidos, y lo primero que hago es sacar mi celular y marcar el número de Belén.

- ¿Aló? – Contestaba una voz. Era ella.
- Hola, ¿Belén? – Pregunté para asegurarme.
- Si, ¿Con quién hablo?
- Con Tania.
- ¿Tania? ¡Por Dios! – Replicó sorprendida.
- Te llamaba para preguntarte si me puedo ir a alojar a tu casa por unos días, ya que recién vuelvo de Sudáfrica.
- ¿Sudáfrica? En serio estabas lejos, yo no le quise creer a las chicas
- ¿Y puedo quedarme en tu casa?
- Por supuesto, eres bienvenida en mi humilde morada, ¿Te acuerdas como llegar?
- Si me acuerdo, nos vemos.
- Nos vemos, chao.
- Chao.

Todo bien, tengo donde quedarme, sin tener que rogar a otra persona que quizás me desprecie. Tomaré un auto, sé que queda más o menos lejos, pero por mientras no quiero ningún tipo de comunicación con la gente común, tal vez sea media paranoica, pero no quiero encontrarme quizás con alguna de las fans de Green Day que me insultaron la vez que me fui. Además la prensa me conoce y no quiero pasar malos ratos.

50 minutos se demoró el auto, me cobró un buen poco, pero al fin llegaba a la casa de Belén a quedarme lo que fuera necesario. Ella me esperaba en la puerta.

- ¡Tania! – Me dijo cariñosamente, mientras corría a abrazarme.
- Belén, te extrañaba mucho.
- Yo también niña. ¿Qué ha sido de tu vida?
- Es una historia muy larga, ¿Por qué no mejor entramos las maletas y después te cuento?
- Bueno. – Dijo con una leve risita.

Nos sentamos luego de entrar las maletas y le conté todo desde que nos dejamos de hablar, y me dijo que cierta parte la sabía por la prensa. Le pregunté qué le pareció mi decisión y me dijo que la respetaba, porque cada uno hacía lo que quería con su vida y la gente no se tiene que andar metiendo en ello. Qué bueno tener alguien que te entienda, me hace sentir bien. Y sobre lo de Martín, lo lamentó y lloramos un rato juntas.

Viene la mañana y Belén me despierta para decirme que se va a trabajar y que vuelve en la tarde. Yo debería hacer eso, salir a buscar pega, googlearé algún zoológico que haya por aquí cerca e iré. Uno de los primeros que me salió fue “Sam Woo Zoo Mak”, queda en la Avenida Telégrafo, queda cerca, así que imprimiré mi curriculum, e iré en seguida. Me demoré menos de 10 minutos a pie en llegar, me impresionó lo hermoso que es. Fui a la entrada y pregunté donde podía dejar mi curriculum, y me dijeron que tenía que ir al final del zoológico, es decir, cruzarlo entero, para luego ir a una oficina que está cerca de donde están los osos. Fui tranquilamente, tratando de no perderme, cuando voy viendo a la gente, aparece una cara conocida. Era Karen, a pesar de que han pasado sólo 6 meses, esta toda crecida. Pero me sorprendió que anduviera sola, parecía perdida. Creí no prudente acercarme a ella así como así, pero la ví tan angustiada, que no dudé en ir a prestarle ayuda.

- ¿Karencita?
- ¿Mami?... ¡Mami! – Dijo ella al reconocerme. - ¡Volviste! Te he extrañado. – Dijo haciendo un puchero, más tierna.
- Si volví, oye amor, ¿Con quién andas?
- Con Billie.
- ¿Sola con él? – Había una expresión dubitativa en su rostro. - ¿O andan con alguien más?
- Con alguien más. Se llama Andrea, hace poquito están juntos.
- No pareciera que andas con ellos, ¿te perdiste?
- Si, pero ya me encontraron. – Dijo sonriendo.

Mierda, Billie está atrás mío, con una chica, no sé si voy a ser capaz de voltear y aceptar la realidad. Vamos Tania, sé valiente, tienes que aceptarlo, porque de todos modos, esto fue tu culpa. Me levanto levemente porque estaba agachada, y giro, y lo veo a él. Está más delgado, y se volvió a hacer visos rubios, parece que le volvió el alma al cuerpo, se ve tan joven. Ella, delgada, un poco más alta que él y luce bastante mayor que él, aunque igual es bien guapa, la muy zorra.

- Mira quien se decidió a volver y visitar a su hija. – Dijo Billie con un ligero desprecio. – ¿Acaso tu príncipe azul se olvidó de ti?
- Así veo - Dije con una ligera indirecta.
- Me refería al otro chico.
- ¿El? Cuento pasado. Te quería preguntar sólo una cosa ¿Cómo se te ocurre extraviar a Karen en este lugar?
- Miren la que se viene a preocupar ahora. – Dijo en un tono aún más hostil.
- ¿Qué te pasa Billie? ¿Así es como tratas a la madre de tu hija? Más respeto.
- ¿Madre de tu hija? ¡Dijiste que no la conocías y que era de vientre de alquiler! – Irrumpió foribunda la tal Andrea.
- Armstrong, todavía no respondes a mi pregunta. – Dije ignorando la escenita de celos que iba a empezar su pololita.
- Bueno, si se me perdió, pero sólo hace 2 minutos.
- Más te vale. – Respondí.

En 3 segundos, se fue la tal Andrea, se enojó tanto con Billie, que se fue ofendida. Fue muy gracioso, tiene un caminar tan estrafalario que es casi imposible contener la risa. Billie me miró raro, sabía que me estaba burlando de ella. Acto siguiente, le toma la mano a Karen para llevársela. “Chao amor”, le grité y ella se despidió también, antes de que Billie la quitara de mi vista, toda la situación no me la esperaba. Algo interesante para contarle a Belén en la merienda.

Bueno, hice mi trámite, dejé el documento, hablé unos 14 minutos con el dueño del lugar y me dijo que me iban a llamar, ojalá sea de verdad y no la típica mentira.

Luego, llego a casa, paso casi todo el día frente al computador esperando a Belén, la cual llegó a casa temprano, y le conté lo que pasó hoy, se sorprendió tanto como yo, y luego de la merienda, charlamos sobre los costos de todo y dejándome las cosas bien en claro, ya que le manifesté mi interés en quedarme por un largo tiempo.

Parece que mi vida, va a ser así de ajetreada siempre, no llevo ni 2 días en California, y siento que volver a acostumbrarme va a ser más difícil de lo que pensaba.
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Ahí está lo quise hacer rapidito como regalo a la Vale por volver xD. Eso, no me quedó muy bien pero la idea era avanzar un poquito que fuera.

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