viernes, 15 de abril de 2011

BASKET CASE: Capítulo 12

Capítulo 12: No one loves you and you know it.

Habían pasado un buen par de semanas hasta que al fin se me viera algo de barriga, cosa que nos emocionó a todos, y apenas eso pasó Billie me compró unos audífonos enormes y le comenzamos a poner Green Day, casi lo mismo que hice con Perlita. Una vez mientras escuchaba junto a mi criatura el American Idiot, sentí algo, fue en St. Jimmy que mi hija o hijo pateó muy fuerte, me daba risa el imaginarme que inevitablemente se puso a hacer pogo dentro de mis entrañas, cosa que hacía más placentero el pataleo, pero muy doloroso a la vez.

Luego vino el baby shower, ya tenía unos 7 meses de embarazo y vino casi todo el mundo a mi fiesta, mi mamá, su esposo (aunque no me gustaba la idea), mi hermanito al cual conocí (cosita más linda, menos mal que se parece a mi mamá y no al tipo), además de la sorpresa de que fuera María con su eterno pololo Andrés; ella lucía también una barriga, un poco más pequeña que la mía, cómo crecía la familia; fue Berta y Mario también, y mis amigas Belén, Valery, Sofía y Valentina.

Invité a Diego con Juliet pero no fueron y dejaron con Berta un pequeño presente muy delgado; en una instancia, ya cuando la celebración estaba un poco más tranquila, me llevé ese inusual regalo, me fui a mi pieza y me senté en la cama con un poco de dificultad. Abrí el regalo y ví que era. Un sobre, y lo abrí para ver que contenía. Una carta muy bonita y adornada y decía en un diseño muy lindo “Diego y Juliet” por todos lados y con corazones, bien mamón al decir verdad. Lo abrí y leí su contenido, era una invitación para un matrimonio y decía que era en un mes más y además invitaba a Billie y Perlita, y en un costado decía “Va a ver una sorpresa para ti Tania, así que no faltes”. Raro. Eso fue lo único que se me pasó por la cabeza, ¿Por qué no vino a dejarla él? ¿Por qué no aprovechó la fiesta? Iba a ir igual, pero algo raro sentía sobre el asunto y no le iba a preguntar ni a Berta, ni a Mario, ya que creo que tampoco tendrían idea de lo que tramaba Diego.

**

Pasa el mes, yo casi con una barriga monumental, Perlita muy linda después de un par de horas en el peluquero igual que yo, y Billie raramente elegante. Así nos dirigimos a lo que iba a ser el matrimonio de Diego y Juliet. Nunca fui a un matrimonio antes y nunca lo haría de nuevo, por Dios qué fome la ceremonia, casi me quedo dormida en los hombros de Billie, cosa que Perlita casi hace también apoyada en mi barriga. Debe haber sido muy gracioso verlo, luego pasó el aburrimiento y empezó la fiesta y al tiro Billie se fue por las cervezas, lo dejé ya que es un buen pololo y se lo merece, y Perlita se soltó de mi mano y se fue a jugar con unos niños y yo me saqué los zapatos que me mataban y me puse a bailar a pies pelados, cosa que también creo que haré en mi graduación en un par de semanas más. Todos me quedaban mirando, sobre todo la familia de Juliet que es bastante conservadora (y que podría asegurar que esta mina todavía es virgen), pero no tomé atención, ya que lo estaba pasando súper bien. Mi mamá también me miraba y yo seguía bailando aunque estuviera con o sin esa barriga.

A la mitad de la fiesta, ya había bailado unos lentos con Billie (uno de los cuales fue “When It’s Time”, gran esfuerzo de Diego ya que Juliet odia Green Day y miró feo todo el rato a Billie) y también había bailado con Perlita encima de mis pies, pero me cansé y me fui a sentar. Luego vi que Diego actuaba raro, llamó a alguien y le entregó un sobre más grande que el que me mandó a entregar con Berta en mi baby shower y esa persona lenta y disimuladamente empezó a caminar hacia a mí y me pasó tal cosa. Lo abrí, lo leí y grande fue mi sorpresa. Era una maldita demanda de Diego; Petición de Tuición de Menor; o algo así creo que se llamaba; aprovechando para quitarme a Perlita, maldito bastardo, luego lloré en mi lugar y al mojar el papel, lo rompí, Billie vino hacia a mí preocupado y sólo le dije que buscara a Perlita para que nos fuéramos; ya en el auto, Billie no tardó en preguntar.

-          ¿Qué pasó? – Dijo Billie medio manejando, medio poniéndome atención.
-          Diego me demandó. Quiere la tuición de la niña. – Repliqué sollozando. Billie no dijo nada, sabía que estaba enojado y debía dejarlo manejar sin decir nada más.
-          ¿Por qué lloras mami? – Me pregunta Perla.
-          Mi niña… - Dije mientras las lágrimas no paraban de salir de mis ojos. – Papá Diego me hizo algo muy feo. – Agregué lo más simple posible.
-          ¿Por qué?
-          Quiere llevarte a ti, y alejarte de mí y de Papá Billie.
-          No, no quiero…  - Dijo a punta de lágrimas. - La tía July es mala con Papá Billie, él quería bailar con ella y lo rechazó, eso no se hace. Y yo veo en la tele que en las bodas todos bailan con todos.
-          Sé que no quieres, pero puede que pase… ven acá. – Dije para luego abrazarla y mirar a través de uno de los espejos retrovisores, una lágrima recorriendo la cara de Billie también.

Creí que Diego había cambiado, pero seguía siendo el mismo imbécil de siempre. Creo que tanto yo, como Billie, si hubiéramos podido, le hubiéramos dado la paliza que se merece hace mucho.

Al llegar a casa, me sentí un poco mal, Billie me recostó en la cama y momentos después empecé a sentir contracciones y a medida que pasaban las horas, iban empeorando, eran tan fuertes que creí ver estrellas. Billie cambió de ropa a Perlita, se cambió ropa él y me ayudo a cambiarme ropa a mí también, ya que sin más ni más, íbamos a ir al hospital; mira lo que el tonto de Diego provocó, que sintiera tanto enojo como para parir.

Y luego lentamente bajamos por las escaleras y subimos al auto, Billie manejó rápidamente, pero cuidadosamente, cosa que provocó que en unos pocos minutos llegaramos al hospital y me hospitalizaran. Horrible quedaba chico a como me sentía, creo que era el peor día en el que podía dar a luz. Estaba enojada y no era sano, además me sentía pésimo y me dolía mucho el abdomen y no estaba dilatada aún. Me decían que estaba en 5 o algo así, pero luego viene el doctor a decirme que voy a tener que hacerme cesárea, como la primera vez, que lata me daba, segundo embarazo y aún era demasiado joven como para dar a luz a un bebé.

Luego me llevaron a pabellón y de ahí no me acuerdo, porque fue como que de un segundo a otro desperté muy adolorida y con Billie y Perlita al lado de la pequeña cuna donde pusieron al bebé. Y ahí volví a ser feliz, después de un día perro. Me dijeron que había sido una niñita, y que no tenía nada malo y que su porte y su peso eran los correctos y normales de cualquier bebé.

-          Es bellísima. – Decía Billie.
-          Porque se parece a ti, mírala, sacó tus ojos. – Repliqué.
-          Es verdad, los tiene verdecitos igual que tú. – Agregaba Perla.
-          Pero sacó tu encanto. – Dijo Billie para luego besarme en la frente. – Me has dado otro gran día en mi vida, te lo agradezco mucho cariño.
-          Tú también hiciste tu parte, eres un gran padre para Perla y lo seguirás siendo también para Karen, ¿Te gusta ese nombre?
-          Por supuesto, Karen será.

Luego de unos días volvimos al departamento y a pesar de todo, me sentía bien y feliz. Era una bella niña y lo mejor, era de Billie, ahora tenemos algo mucho más fuerte que nos une.

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Bueno pasaron muchas cosas, fue muy conflictivo y se esperan al próximo cap para ver que pasa después. Perdón si está medio mal redactado no tuve tiempo para arreglarlo más u.u .

3 comentarios:

  1. OOOOOOOH DIOOOS QUE HERMOSO CAP *-*

    diego es un perro jum

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  2. Vaya que si, es un patudo. Pero ame este cap me rei mucho escribiendolo. :D

    Hoy puede que suba.

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  3. carla querida..... NECESITO OTRO CAPITULOO D:!!

    sube ahora o te como e.e

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