jueves, 14 de abril de 2011

BASKET CASE: Capítulo 10

Capítulo 10: You know I really wanna make you mine.

Otro día normal de clases, aburrido, monótono, los mismos profes gritones y demases. Ya era momento de salir, y a la salida del colegio, me encuentro con una sorpresa; lo reconocí porque iba todo tapado, para que nadie lo reconociera y usaba sus típicos lentes de sol.

-         Billie Joe. – Dije mientras me ponía detrás de él. - ¿Qué cresta haces aquí?
-         Tania, ven conmigo a pasar la tarde, sólo hoy.
-         Está bien. – Dije sin entender mucho y volteándome hacia las chicas. - ¡Cualquier cosa, si llama Berta le dicen que estoy en casa de alguna de ustedes!
-         Bien dicho. – Dijo Billie en voz baja. – Vamos.

Caminamos mucho rato, no sabía donde me llevaba, no pasaba nada en el camino, sólo caminábamos, cuando de repente, empiezo a ver, y era la misma playa donde nos dimos nuestro primer beso, de tan sólo ver el lugar, me hacía suspirar por dentro.

-         Aquí estamos… otra vez. – Decía Billie mientras se sacaba sus lentes de sol y yo comenzaba a contemplar sus ojos.
-         Bueno, ¿y? – Pregunté.
-         Sentémonos. – Me invitaba Billie mientras ponía una toalla en la arena para que nos sentáramos. – Tenemos que conversar.
-         Bien, escucho.
-         Bueno… a ver… - Titubeaba Billie, sin saber cómo empezar. – Han pasado sus años, y… yo quisiera saber, si todavía sigues enojada conmigo, o si todavía me amas, como dijiste alguna vez.
-         ¿Para que preguntas eso si sabes la respuesta? Te lo dije antes y te lo digo ahora… te amo Billie Joe y me rompiste el corazón.
-         Perdóname, pero eso te lo puedo explicar, tuve mis razones, quería dejarte vivir tu juventud, y que no la desperdiciaras conmigo.
-         Entonces, ¿Nada de lo que me dijiste esa vez era verdad?
-         Nada. He pensado en ti todos estos años.
-         Eso quiere decir que ¿me amas?
-         Por supuesto que te amo tontita, te amé, te amo, y si me das una segunda oportunidad, te seguiré amando.

En ese momento, nuestro mundo entero se detuvo. Mi felicidad recorría todo mi cuerpo y me hacía sentir completamente plena. Quería besarlo, y me acerqué lentamente, lo miré a los ojos con ternura, puse mi mano sobre su mejilla, y luego nuestros labios se juntaron, en un beso tierno e intenso a la vez. Nos abrazamos fuertemente, y el beso culminó; luego nos paramos, recogimos la toalla, y nos fuimos de allí caminando de la mano. Todo había vuelto a ser como antes. Y ahí asumí que volvíamos a ser pareja.

-         Vamos a tu casa. – Dijo Billie.
-         Obvio, si me tienes que ir a dejar. – Repliqué riendo.
-         No es eso, es para que vayas a buscar tus cosas, y las de Perlita, y nos vayamos los 3 a vivir juntos.

Y la historia se repetía, y ahora Perla estaba involucrada, pero a pesar de eso, no lo dudé ni un segundo, caminamos a casa, ordené mis cosas, le expliqué a Berta mientras estábamos en mi pieza, todo el asunto, entendió, me ayudó con las cosas, bañé y vestí a Perlita y salimos a la entrada de la casa, donde Billie había tenido suficiente tiempo de ir a su casa, y volver con el auto a buscarnos. Subimos las cosas, me despedí de Berta y le pedí que me despidiera de su marido, Perla estuvo un buen rato despidiéndose de la “abue” cómo le decía, sin entender mucho todavía lo que pasaba. Luego subimos al auto y partimos.

-         Mami, ¿dónde vamos? – Preguntaba Perla cuando partíamos en el auto.
-         Nos vamos a vivir con Billie.
-         ¿En serio tío Billie? ¿Y me va a cantar todos los días? – Replicó Perlita ansiosa.
-         Por supuesto. – Decía Billie sin quitar los ojos del camino.

Llegamos allá, Billie y yo empezamos a subir mis cosas y las de la niña, mientras ella llevaba un par de sus juguetes y esperaba sentada en el sillón a que Billie y yo volviéramos con lo último. Rápidamente Billie, empezó a hablar con Perlita.

-         Te tengo una pequeña sorpresa. – Decía Billie, no sé que cosa se traía entre manos. – Te tengo un amigo para jugar, y su mamá, que vive al frente, dejó que te quedaras toda la noche allá, para jugar todo el rato.
-         Wiiiiiiii!!! – Exclamó Perla, saltando de alegría.
-         Vamos. – Dijo Billie, luego caminó un par de pasos, dejó a la nena en el departamento de enfrente, y volvió. – Al fin solos. – Me dijo casi con alivio.
-         Al fin, ¿Qué te traes entre manos Billie Joe Armstrong? – Repliqué; luego de esto, Billie fue a buscar su guitarra y al volver ambos nos sentamos en el sofá.
-         Te quiero dedicar una canción, aunque la conoces, te la quiero cantar. – Dijo para luego tocar los acordes de “Last Night On Earth”, una balada que derretiría a cualquiera, y que me llegaba directo al corazón. - I text a postcard, sent to you, did it go through? Sending all my love to you. You are the moonlight of my life every night. Giving all my love to you. My beating heart belongs to you. I walked for miles til I found you. I'm here to honor you. If i lose everything in the fire. I'm sending all my love to you. With every breath that I am worth. Here on earth. I'm sending all my love to you. So if you dare to second guess you can rest assured that all my love's for you.
-         Eso fue hermoso Billie. – Dije mientras nuestras miradas brillaban al verse.

Lo que vino después fue simplemente mágico, nos besamos apasionadamente, todo esto acompañado de unas suaves caricias, que nos llevaron a recostarnos en el sofá, sentía el peso de Billie sobre mí, pero eso poco me importaba ya que sus labios no se despegan de los míos. Luego nos paramos del sillón, y fuimos a lo que sería la habitación de Billie, estaba nerviosa, porque sabía lo que iba a pasar, pero no me detuvo porque como mi primera vez, también estaba segurísima de todo. Luego nos recostamos en la cama y mientras ese beso seguía nuestras ropas desaparecían, hasta que quedamos completamente desnudos, luego para decirlo sutilmente, lo sentí dentro de mí.

De la manera en que me expresó su amor, fue maravilloso, y para comparar, es mucho mejor que Diego. Cosa que me dio risa al pensarlo. Cuando terminamos, sentí vergüenza, de que mi pequeña persona estuviera tan vulnerable en frente de él.
Pero Billie se dio vuelta hacia a mí, y me abrazó, cosa que me hizo sentir seguridad y tranquilidad; esta noche lo que hubo, más que sexo, fue amor. Nunca antes me había sentido tan feliz.
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Muy candente el cap, jajaja, ojalá lo haya escrito bien :D, ese Billie es un pillín xDDD.

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