viernes, 1 de febrero de 2013

Know Your Enemy: Capítulo 6 (1ra Parte)


Capítulo 6 (1ra Parte): Let yourself go.
Después de lo del concierto, todo volvió a la normalidad, y es lo que trato hacer siempre; mi vida puede estar patas para arriba, pero siempre trato de aterrizarla.
- Ya vamos pensadora. - Dijo Belén.
- ¿A dónde?
- A una fiesta, ya basta de estar ahí sentada frente al computador llorando por la miseria de vida que has tenido los últimos días, no quiero gente deprimente acá, ¿oíste? así que te arreglas, te pones bien bonita, y me acompañas a una fiesta, ¿okay?
- Okay.
No me quedaba más que decir, no tenía excusa para no ir, y ella tenía razón. No me iba a pasar toda la vida lamentándome por lo mierdosa que ha sido. Tengo que seguir adelante y que nada me vuelva a perturbar más.
Al llegar al lugar nos dejaron entrar al tiro y recibimos piropos del portero. Yo pensé que estaba hecha mierda y alguien me encuentra bonita, el mundo está loco.
Cuando entramos nos dirigimos directo al bar, a tomar unos tragos mientras sonaba música prendida, que yo no suelo escuchar, pero realmente te subía el ánimo, después de dos martinis nos fuimos a bailar. Sin darnos cuenta cada una tenía su pareja de baile, y después de unos minutos, de algo más de baile. Era un completo desconocido, no sé si se llamaba Víctor, o William, eso es lo de menos, los besos entre los pasos de bailes, se daban naturalmente. Más tarde en un lento tomó mis manos entrelazando los dedos, me miró a los ojos y me dedicó cada palabra de la canción que sonaba, la cual era muy romántica, después de eso, me entregué a la vida, y también a él, sentí libertad, y muchas cosas más que no sentía en mucho tiempo.
Al fin me sentía como la Tania independiente que quería irse de su casa y emprender sola su camino sin que nadie la molestara. Pasamos la noche en un motel, y después del acto, nos quedamos profundamente dormidos. En la mañana, me despierto sin nadie al lado, y me levanto para ya irme a casa. Al llegar ahí Belén me esperaba en el comedor con un desayuno.
- Hola, ¿cómo estás cochinona? -Decía entre risas- ¿cómo lo pasaste anoche? -Seguía riendo.
- ¿Cochina yo?, ¿Y qué puedes decir en tu defensa, ah?
- No, no me arruines la conversación, yo pregunté primero.
- Lo pasé bien. Era bueno. -Dije con una sonrisa de oreja a oreja- Ya ahora tú cuenta.
- Es-pec-ta-cu-lar amiga. Por decir lo menos. Estoy feliz, pero más por tí. Al fin te veo radiante, te hacía falta. -Decía otra vez riendo entre dientes- Te tengo una oferta.
- Dime.
- ¿Qué te parecería ir a citas a ciegas?
- Nada mal.
- Ya porque un amigo del trabajo dice que conoció a alguien importante la semana pasada que está interesado también en tener una cita a ciegas, pero no sé quién es, así que estoy  entusiasmada, ¿lo estás también?
- ¡Por supuesto!
- ¡Así se habla!
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[Una semana antes]
- Ya, di que sí.
- ¿Yo, en una cita a ciegas? -Dije con extrañeza- No tengo 20 años, Mike.
- Pero estás soltero, ¿qué tiene de malo?
- Mira, deberíamos preocuparnos más de ensayar para los conciertos que de preocuparnos por esas tonteras.
- Billie, por favor, en una semana será la cita. No te preocupes de eso ahora y sólo espera que llegue la fecha. Una colega de un amigo también está consiguiendo a alguien, ¿te parece?
- Okay, pero enfoquémonos en ensayar ahora, ¿ya?
- Bueno, llamaré a mi amigo para confirmarle.
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Ya había llegado el día de la gran cita y Belén se ofreció a arreglarme y ponerme decente para el misterioso chico.
-          Esto es una verdadera locura. – Le decía yo a Belén mientras me arreglaba.
-          No es una locura, es una experiencia. En realidad es una “cita a ciegas” ustedes no se van a ver hasta que entren y se sienten en frente, ahí recién se prenderán las luces y empezarán a conocerse y blablá.
-          Suena ridículo el sólo pensarlo, ¿Esto lo organizaste tú, para mí?
-          Por supuesto, siempre me preocupo por ti, además siempre has tenidos historias interesantes en el amor, y quiero escuchar lo que viene.
-          Tú, pareces una controladora.
-          Productora de citas, sí, controladora nunca, ya vamos que se nos hace tarde.
A pesar de ir en camino a ella, todavía pensaba que esta cita era algo estúpido. Pero qué más da, ya estoy aquí. Pasaron 15 minutos de caminata antes de llegar. Belén me llevó a ese cuarto oscuro, apenas me senté apoye mis brazos en la mesa y esperé, no podía hablar y mi “cita” se suponía que tampoco. 5 minutos después sentí un ruido y supuse que era el tipo. Luego entra Belén y me dice que en un minuto más iba a prender las luces. Yo traté de no reírme porque le ponía mucho suspenso.
Y el suspenso se acababa, vi al tipo y era imposible no saber quién era, ya que a los 5 segundos quería levantarme e irme.
-          Ah, no. Yo me voy, ¡Buena tu broma, Belu! –Decía yo sin disimulo.
-          Oops…. Sorry no sabía, pero igual, el mínimo de estas citas es de 15 minutos, así que nada de irse.
Belén quería que aún me quedara después de ver al Señor Billie Joe frente a mí.
-          Bueno tendremos que tener esta cita no más. –Decía yo media desanimada.
-          Sí, pero no entiendo porque estás tan enojada. –Decía ingenuo.
-          Y yo no entiendo dos cosas; una, por qué Billie Joe Armstrong vendría a una cita a ciegas, y dos, por qué no te acuerdas de lo que me hiciste en el concierto.
-          Está bien, primero, Mike me convenció, creía que sería un buen cambio de aire y algo para contar en el próximo ensayo y segundo, si me acuerdo lo del concierto, y que no pensé que habías terminado tan enojada; pensé que ya no te importaría, ya que claramente te has olvidado de mí y ya no me quieres y andas como si nada yendo a mis conciertos.
-          ¿De adonde sacaste todo eso? –Dije media enojada. – ¿Acaso que te crees que me conoces como la palma de tu mano?
-          De hecho, sí.
-          Bueno de todo eso que dijiste la mayoría es verdad… excepto por una cosa. –En esa centésima de segundo decidí decirle que mis sentimientos por él no han cambiado. –Yo te sigo queriendo y que hayas pensado que ya no te quería, después de haber escuchado esa horrible canción, me parece muy feo.
-          ¿Todavía me quieres?
-          Si, de hecho, yo siempre te he amado, y siempre he pensado que tú desconfías de mí, pero en mi mente siempre te he sido fiel, esté con quien esté, siempre pienso en ti.
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     Sorry otra vez por la (increíble) demora, este cap está en el foro igual así que eso, sólo tenía que tener este blog al día, y ya pondré al día el otro donde estoy traspasando todo. 
   Link: http://carla-writes.tumblr.com/basketcase y http://carla-writes.tumblr.com/knowyourenemy
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domingo, 27 de noviembre de 2011

Know Your Enemy: Capítulo 5

Capítulo 5: “Tonight, hearts collide”.

Ya ha pasado una semana desde que volví, y aún no puedo conseguir trabajo, Belén entiende y no le molesta, de verdad amigas así, difícil de conseguir en estos días.

No me he atrevido a salir de la casa, y lo único que he hecho es escribir lo que ha sido esta casi desagradable aventura a la que llaman “vida”. Nunca pensé que en algún punto me iba a encontrar aquí, dependiendo de una amiga, con 2 hijas, una con el amor de mi vida, y otra con un imbécil quizás donde; en el primer caso me refiero a Billie Joe, él seguirá siendo el amor de mi vida por siempre, aunque sepa que me odia como a nadie, el otro ya está claro Diego, el eterno imbécil que es un manipulador de mierda.

Cuando estaba recordando toda la porquería de vida que he llevado, Belén viene con dos papeles pequeños en la mano y casi corriendo/saltando hacía a mí.

-      Adivina qué tengo aquí. – Dice entusiasmada y escondiendo los papeles que ya había visto.
-      ¿Unos papeles pequeños? – Contesté yo, por decir algo.
-      Cerca… ¡Entradas para un concierto!
-      ¡Genial! – Respondí entusiasmada, ya necesitaba algo así.
-      Pero, hay una cosa… - Dijo bajando el entusiasmo.
-      No me digas que son para…
-      …Green Day, si. – Me dijo respondiendo lo obvio.
-      Bueno, qué más da… - Dije yo no dando bola. – Lo que importa es la música, ¿no?
-      Si, es mañana, ¡así que preparemos las cosas que hoy mismo en la noche nos vamos a hacer la fila!
-      Bueno.

Y de ahí de nuevo me puse a recordar como tonta, mi primer concierto de Green Day. Era una noche fría, tenía tan solo 8 años, mi padrastro y mi mamá se ofrecieron a llevarme ya que sabían que amaba mucho a la banda y sobre todo Billie Joe. Mi hermana se tuvo que quedar con mi tía, envidiándome. Nos quedamos a dormir ahí durante toda la noche, éramos los segundos o terceros en la fila, teníamos primera fila asegurada, no nos íbamos a mover de ahí. Con ayuda de familiares y amigos, comimos, y aguantamos el calor de buena manera. 6 de la tarde más o menos abren las puertas, mi padrastro me sienta en sus hombros (bastante corpulento era para decir lo menos) y toma la mano de mi mamá y salen corriendo los dos después de haber mostrado y que les hayan cortado las entradas, quedamos al medio en primera fila, donde estaría Billie Joe, no podía estar más emocionada. Pasó el recital, fue increíble. Luego fuimos al hotel donde estaban y al pedirle un autógrafo, Billie simplemente me ignoró.

Me da risa todo ahora por todo lo que he pasado con él, no sé porque siempre tengo que toparme con él en algún sentido, vine a escaparme de mi pasado y volví al otro pasado que no me gusta, bueno será.
-      Ya que tanto andas pensando niña, despreocúpate y ordena las cosas. – Dijo Belén interrumpiendo mi reflexión, bien hecho.

Parecía que íbamos a ir a un campamento, llevábamos muchas cosas, y después de unas 3 horas ordenando todos, partimos al lugar. No pasó mucho en la espera, era algo parecido a lo que recordaba de mi primer concierto. Lo interesante pasaba adentro. En el show mismo.

Quedamos con Belén en primera fila para el lado de Mike. Di gracias al cielo por eso. Pasadas las 9 de la noche empieza el recital, habían muchas canciones nuevas desde que me fui, y prácticamente las canciones de Dookie e Insomniac habían quedado en el olvido, lástima. Seguían algunos rituales habituales, como el de “East Jesus Nowhere”, donde pasó algo muy particular y extraño.

-      Necesito, un niño o niña que venga al escenario en este momento. – Decía Billie con el entusiasmo normal.
De repente, Billie señala a alguien, así casi sin mirar y le dice a los guardias que la suban, era una niña de casi unos 10 años, con una cara muy conocida, todavía no salía en la pantalla así que no podía ver bien, y de lo poco que veía notaba algo raro. Billie fue a tomar un poco de agua y al voltear para ver a la chica, se queda paralizado por algunos segundos. Luego aparece la chica en la pantalla gigante. Era Perla, mi niña. Me quedé helada, más tiempo que Billie Joe. No podía ser tanta la coincidencia. Después del shock, Billie sigue con el espectáculo, obviando que a su lado estaba una chica que fue por algún tiempo casi como su hija. A la que despertó en las mañanas, a la que le cantó por las tardes, y la que arropaba por las noches. Pero el momento raro pasó después.

-      Aplausos para… - Billie mira los ojos de Perla. Le pone el micrófono para que diga su nombre.
-      ¿Cómo no te acuerdas de mi pa… digo Billie? – Poco más Perla lo echa al agua, poco más que se le sale, eso que hasta ella sabía que no tenía que decir.
-      No puedo acordarme de todas las fans, son tantas, ¿Dime cuál es tu nombre preciosa? – Dijo Billie continuando el show.
-      Perla.
-      Claro que sí… - Susurró Billie pero se escuchó igual. – ¡Aplausos para Perla!


Fue algo realmente incómodo, todos se dieron cuenta que pasaba algo raro, que la química natural de Billie con la “niña”, no era algo normal. Pero como dice Queen, “el show debe continuar”, y siguió con muchos temas que no conocía y alguno vagamente del Nimrod.
Pero las sorpresas seguían, llega el momento en que Billie se pone a contar una historia y a pasarse por todo el escrenario, qué historia creen que estaba contando, si adivinaron, nuestra relación.

-      Hace algún tiempo conocí, a una chica que dejó mi mundo patas para arriba, le había dado todo de mí, la amaba mucho… - Ni se imaginan los gritos en ese momento del público. –…pero en un momento en que lo nuestro iba de lo más bien, me dejó, por alguien que creo yo no valía la pena… - “Maldito, qué razón tiene”, decía yo por dentro. Belén me miraba porque comprendió todo. - …y eso me rompió el corazón en mil pedazos… - Al decir eso pasaba por el lado de Mike, me ve, y continúa hablando con su mirada fija en mi. -…así que donde quiera que estés, está canción va dedicada a ti.

Era una canción horrible, me hacía sentir como la zorra más grande del mundo, “Ha ha you’re dead” o “Platypus” se quedaban chicas al lado de esa canción, todo el mundo cantándola y yo sintiéndome como la mierda, en varias ocasiones Billie me localizaba con la mirada y me dedicaba una línea que me dejaba peor. Nunca pensé que le había hecho tanto daño. Quiero volver con él, de verdad nunca lo dejé de amar, pero él parece que dolido y todo, me ha dejado de amar.

Después de un par de canciones más terminaba el recital, y con el corazón dolido vuelvo a casa, me recuesto en mi cama y comienzo a llorar como el día en que dejé a Billie para irme con Martín. Belén trataba de consolar lo inconsolable. Me sentía como la mierda, y así me iba a quedar un par de días.

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-      Qué concierto de mierda fue este. – Decía a Mike y a Tré después de salir de escena.
-      ¿Por qué dices eso? Si te encontraste con tu hija, deberías estar feliz. – Decía Mike tratando de calmarme.
-      Bueno no es mi hija, pero lo fue, lo que no se dieron cuenta ustedes fue de lo otro.
-      ¿Otra cosa? ¿Pasó algo más? – Preguntaba Tré curioso.
-      Me encontré con Tania en el público, le dedique la canción, cara a cara, siempre fui cobarde y se la dediqué a sus espaldas, pero hoy me sentí pésimo y una mierda de persona dedicándosela frente a todo el mundo.
-      ¿Dónde estaba? – Preguntó Mike.
-      Para dónde estabas tú. – Respondí. – Quizás no te diste cuenta porque no la llegaste a conocer muy bien y porque está un poco cambiada de aspecto, pero sigue igual de hermosa.
-      Todavía la quieres, ¿cierto? – Agregaba Tré.
-      Ella de seguro ya no me ama, pero Tré, yo todavía la amo.

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Primero que nada, sorry por la tardaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanza de este cap, sé que me demoré mucho pero de verdad estoy en planes de escribir todos los días un poquito e ir subiendo más seguido, el cap está ahí no más bueno el final se acerca.... :P eso y gracias por la paciencia.

viernes, 26 de agosto de 2011

Know Your Enemy: Capítulo 4


Capítulo 4: “Here i go again”.


Mi historia de vida parece un giro constante en 360 grados, ya que siempre vuelvo al mismo punto de partida. De nuevo en un aeropuerto. El asunto me está cansando, estoy decidida a no irme de Estados Unidos, por lo menos por un largo tiempo.

Bueno, la cosa que me preocupa es donde llegar, no podría llegar directo donde Perla, ya que de seguro a esta altura ya me ha olvidado, ni menos volver con Billie y Karen ya que sería una desfachatez. Llamaré a Belén cuando llegue, de seguro me aceptará en su casa, ya que es independiente y vive sola, espero que todavía lo sea.

Estoy aburrida, mirando cámaras ocultas, que parece que es el único material audiovisual que tiene este avión de mala muerte. No me causa ninguna gracia. Tan aburrido estaba que caigo dormida. La azafata me despierta antes de aterrizar, llego una vez más a Estados Unidos, y lo primero que hago es sacar mi celular y marcar el número de Belén.

- ¿Aló? – Contestaba una voz. Era ella.
- Hola, ¿Belén? – Pregunté para asegurarme.
- Si, ¿Con quién hablo?
- Con Tania.
- ¿Tania? ¡Por Dios! – Replicó sorprendida.
- Te llamaba para preguntarte si me puedo ir a alojar a tu casa por unos días, ya que recién vuelvo de Sudáfrica.
- ¿Sudáfrica? En serio estabas lejos, yo no le quise creer a las chicas
- ¿Y puedo quedarme en tu casa?
- Por supuesto, eres bienvenida en mi humilde morada, ¿Te acuerdas como llegar?
- Si me acuerdo, nos vemos.
- Nos vemos, chao.
- Chao.

Todo bien, tengo donde quedarme, sin tener que rogar a otra persona que quizás me desprecie. Tomaré un auto, sé que queda más o menos lejos, pero por mientras no quiero ningún tipo de comunicación con la gente común, tal vez sea media paranoica, pero no quiero encontrarme quizás con alguna de las fans de Green Day que me insultaron la vez que me fui. Además la prensa me conoce y no quiero pasar malos ratos.

50 minutos se demoró el auto, me cobró un buen poco, pero al fin llegaba a la casa de Belén a quedarme lo que fuera necesario. Ella me esperaba en la puerta.

- ¡Tania! – Me dijo cariñosamente, mientras corría a abrazarme.
- Belén, te extrañaba mucho.
- Yo también niña. ¿Qué ha sido de tu vida?
- Es una historia muy larga, ¿Por qué no mejor entramos las maletas y después te cuento?
- Bueno. – Dijo con una leve risita.

Nos sentamos luego de entrar las maletas y le conté todo desde que nos dejamos de hablar, y me dijo que cierta parte la sabía por la prensa. Le pregunté qué le pareció mi decisión y me dijo que la respetaba, porque cada uno hacía lo que quería con su vida y la gente no se tiene que andar metiendo en ello. Qué bueno tener alguien que te entienda, me hace sentir bien. Y sobre lo de Martín, lo lamentó y lloramos un rato juntas.

Viene la mañana y Belén me despierta para decirme que se va a trabajar y que vuelve en la tarde. Yo debería hacer eso, salir a buscar pega, googlearé algún zoológico que haya por aquí cerca e iré. Uno de los primeros que me salió fue “Sam Woo Zoo Mak”, queda en la Avenida Telégrafo, queda cerca, así que imprimiré mi curriculum, e iré en seguida. Me demoré menos de 10 minutos a pie en llegar, me impresionó lo hermoso que es. Fui a la entrada y pregunté donde podía dejar mi curriculum, y me dijeron que tenía que ir al final del zoológico, es decir, cruzarlo entero, para luego ir a una oficina que está cerca de donde están los osos. Fui tranquilamente, tratando de no perderme, cuando voy viendo a la gente, aparece una cara conocida. Era Karen, a pesar de que han pasado sólo 6 meses, esta toda crecida. Pero me sorprendió que anduviera sola, parecía perdida. Creí no prudente acercarme a ella así como así, pero la ví tan angustiada, que no dudé en ir a prestarle ayuda.

- ¿Karencita?
- ¿Mami?... ¡Mami! – Dijo ella al reconocerme. - ¡Volviste! Te he extrañado. – Dijo haciendo un puchero, más tierna.
- Si volví, oye amor, ¿Con quién andas?
- Con Billie.
- ¿Sola con él? – Había una expresión dubitativa en su rostro. - ¿O andan con alguien más?
- Con alguien más. Se llama Andrea, hace poquito están juntos.
- No pareciera que andas con ellos, ¿te perdiste?
- Si, pero ya me encontraron. – Dijo sonriendo.

Mierda, Billie está atrás mío, con una chica, no sé si voy a ser capaz de voltear y aceptar la realidad. Vamos Tania, sé valiente, tienes que aceptarlo, porque de todos modos, esto fue tu culpa. Me levanto levemente porque estaba agachada, y giro, y lo veo a él. Está más delgado, y se volvió a hacer visos rubios, parece que le volvió el alma al cuerpo, se ve tan joven. Ella, delgada, un poco más alta que él y luce bastante mayor que él, aunque igual es bien guapa, la muy zorra.

- Mira quien se decidió a volver y visitar a su hija. – Dijo Billie con un ligero desprecio. – ¿Acaso tu príncipe azul se olvidó de ti?
- Así veo - Dije con una ligera indirecta.
- Me refería al otro chico.
- ¿El? Cuento pasado. Te quería preguntar sólo una cosa ¿Cómo se te ocurre extraviar a Karen en este lugar?
- Miren la que se viene a preocupar ahora. – Dijo en un tono aún más hostil.
- ¿Qué te pasa Billie? ¿Así es como tratas a la madre de tu hija? Más respeto.
- ¿Madre de tu hija? ¡Dijiste que no la conocías y que era de vientre de alquiler! – Irrumpió foribunda la tal Andrea.
- Armstrong, todavía no respondes a mi pregunta. – Dije ignorando la escenita de celos que iba a empezar su pololita.
- Bueno, si se me perdió, pero sólo hace 2 minutos.
- Más te vale. – Respondí.

En 3 segundos, se fue la tal Andrea, se enojó tanto con Billie, que se fue ofendida. Fue muy gracioso, tiene un caminar tan estrafalario que es casi imposible contener la risa. Billie me miró raro, sabía que me estaba burlando de ella. Acto siguiente, le toma la mano a Karen para llevársela. “Chao amor”, le grité y ella se despidió también, antes de que Billie la quitara de mi vista, toda la situación no me la esperaba. Algo interesante para contarle a Belén en la merienda.

Bueno, hice mi trámite, dejé el documento, hablé unos 14 minutos con el dueño del lugar y me dijo que me iban a llamar, ojalá sea de verdad y no la típica mentira.

Luego, llego a casa, paso casi todo el día frente al computador esperando a Belén, la cual llegó a casa temprano, y le conté lo que pasó hoy, se sorprendió tanto como yo, y luego de la merienda, charlamos sobre los costos de todo y dejándome las cosas bien en claro, ya que le manifesté mi interés en quedarme por un largo tiempo.

Parece que mi vida, va a ser así de ajetreada siempre, no llevo ni 2 días en California, y siento que volver a acostumbrarme va a ser más difícil de lo que pensaba.
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Ahí está lo quise hacer rapidito como regalo a la Vale por volver xD. Eso, no me quedó muy bien pero la idea era avanzar un poquito que fuera.